9 de enero de 2012

Los regalos de la Navidad y los Tres Reyes Magos

yuca
ñame

Crecieron como hermanos, dentro de la jardinera, uno al lado de la otra, con un bloque de separación.   La yuca como un arbusto y el ñame como una enredadera.

El día de Navidad cosechamos la yuca (cassava).  Regalamos unas cuantas raíces y el resto la preparamos en escabeche.


yuca (Manihot esculenta Crantz)

El Día de los Tres Reyes Magos cosechamos el ñame.  Tambien regalamos unos cuantos pedazos y el resto lo hervimos y comimos con aceite de oliva.

ñame (Dioscorea alata)


12 de diciembre de 2011

Mi pequeño gran árbol de navidad

Esta navidad decidí poner un árbol más pequeño.  El anterior era muy grande y tomaba mucho tiempo montarlo y adornarlo.

Fuí a las tiendas y conseguí uno que no mide más de 4 pies, con todo y su base.

Le puse bombillitas de colores, le colgué los adornos que me han regalado y algunos de los anteriores que me gustan mucho.

La estrella que adorna el tope, la escogieron mis hijos en unas navidades pasadas.

El nacimiento que está al pie del árbol, lo hicimos mi esposo y yo cuando mi hijo mayor aún era un bebé.


Hace mucho que no disfrutaba tanto poniendo el árbol de navidad.  Hasta me sorprendí al darme cuenta que estaba tarareando una melodía navideña mientras colgaba los adornos.  Tengo la impresión de que este arbolito llegó para quedarse por varios años.  Logró animarme y despertar en mi el espíritu navideño.  

Feliz Navidad para todos ustedes!


6 de diciembre de 2011

Recetas con la calabaza

Vuelvo y repito, esta mata de calabaza (Cucurbita) ha sido toda una experiencia para mi.  Para complacer a los que me pidieron la receta de las tortitas, aquí les dejo con la misma y con otra que tambien es muy sabrosa.  Ambas recetas las aprendí a preparar en estos días, inspirada por la cosecha.

Tortitas de calabaza

Tortitas de calabaza
2 tazas calabaza hervida y majada
1 taza harina de trigo
1 cdta. polvo de hornear
¼ taza azucar negra
¼ cdta. canela molida
¼ cdta. clavos de olor molidos
¼ cdta. sal
1 yema de huevo
azúcar de confección (opcional)


Unir todos los ingredientes y mezclar bien.

Freir en aceite abundante para que floten a temperatura moderadamente alta.  Echar por cucharadas usando dos cucharas.  Una para medir y la  otra para empujar la mezcla hacia el aceite.

Dorar por ambos lados y escurrir en papel toalla.  Cuando enfrien un poco, se pueden espolvorear con azucar de confección.

Tambien les decimos barriguitas de vieja, porque luego de freirlas, al enfriarse se arrugan.


Pudín de calabaza

Budín de calabaza
Siempre pensé que el pudín llevaba pan, por eso me sorprendí cuando al llegar al final de los ingredientes de esta receta no vi pan por ningún lado.

3 tazas de calabaza hervida y majada
6 cdas. harina de trigo
2 cdas. de mantequilla ablandada
3 huevos medianos desbaratados sin batir
1 taza azucar
¾ cdta. sal
1 cdta. canela molida
¼ taza de leche
½ cdta. vainilla

Nota:  Antes de majar la calabaza, hay que dejar que escurra bien el agua.

Engrasar un molde de 8"x 8".  Precalentar el horno a 400 grados F.

Unir todos los ingredientes y mezclar bien.  Vertir la mezcla en el molde.

Hornear por 25 minutos a 400 grados F.

Bajar la temperatura a 350 grados F y hornear por 25 minutos adicionales o hasta que al insertar un palillo este salga limpio.

Dejar enfriar en el molde y luego en la nevera antes de cortarlo. 

7 de noviembre de 2011

Calabacita, calabazón ...

... estás pegada a mi corazón.

Jamás pensé que una calabaza me diera para tanto.  Aprender, inventar, sorprenderme, fotografiar, comer, compartir ...

Aunque esta mata de calabaza la sembró mi vecina, ella me permitió cosechar las que dieran para mi patio.   Ahora soy yo la que quiere sembrarlas en mi lado de la verja.  A ver como le hago, porque no puedo dejar que se rieguen por donde quiera.

Esta fue la primera que coseché y ha sido la más grande.  Creció sobre la ramas del palo de limón y hubo que hacerle una hamaca.  Todo el que probó de ella quedó encantado. 



Mi suegra hizo una tortitas que quedaron sabrosas, en parte porque la pulpa de esta calabaza es firme y no aguachosa y además, porque mi suegra las prepara muy bien.


Con las próximas que coseche, me voy a aventurar a preparar yo misma las tortitas, además de un pie y un brazo gitano.  Ya me parece sentir el olor a calabaza y canela en mi cocina.

31 de octubre de 2011

La noche que las calabazas se iluminaron en mi terraza

Hace unos cuantos años, en un mes de octubre, en mi terraza acamparon varios niños de la manada de niños escuchas a la cual pertenecía mi hijo menor.  Durante el día cada uno preparó y talló su calabaza.  Recuerdo que fue un día lluvioso y no sabíamos que hacer con tanta semillas y pulpa que sacamos de las mismas.  

Por la noche cada cual calentó su comida en una estufa de acampar, montaron una caseta enorme en la que durmieron, desenrollaron sus sleeping bags, iluminaron sus calabazas y estuvieron hablando y jugando casi toda la noche.

Esa noche apenas pude dormir, pero ellos la pasaron muy bien.  No fue hasta que se quedaron dormidos que fui en silencio y apagué las velas... para que las calabazas tambien pudieran dormir.



12 de octubre de 2011

15 y un cuarto




Esa fue la cantidad de aguacates (Persea americana) que cosechamos.  Tenemos dos palos de aguacate en nuestro patio.  Uno tiene como seis años de sembrado, el otro como cinco y esta es la primera vez que dieron aguacates.



Ambos, son producto de la semilla de algún aguacate que nos gustó y que sembramos.  Uno de mis vecinos siempre me decía "si hubiera sido de injerto hace rato que ya estarías comiendo aguacates".  Y yo siempre le contestaba, que ya no había nada que hacer, que ya estaban ahi, que no los ibamos a cortar y que esperariamos a que decidieran parir.  Y parieron!



Esta primavera pasada se llenaron de flores por primera vez y nosotros de esperanza.  El árbol más joven, frondoso y verde fue el primero en echar un aguacatito; el mismo que se cayó con la Tormenta Irene.  Por otro lado, el más raquítico fue el que dió más aguacates.  Están ricos.  Nosotros, contentos y orgullosos porque lo logramos.  

29 de septiembre de 2011

De calabazas ajenas y otras anécdotas

* Pronto voy a cosechar una calabaza ajena.  Al igual que las habas que sembró mi vecina, el bejuco de la calabaza corre realengo por varios patios.  Hay que velarlo y dirigirlo para que no vaya a donde no es bienvenido.


La que nació en mi patio está colgando de las ramas del palo de limón y hubo que ponerle una hamaca para que no se rompa el bejuco y reviente en el suelo.











* Esta es la primera vez que voy a lograr cosechar tomates que no sean de las variedades pequeñas. Anteriormentemente, tuve una mata que germinó por si misma, pero el único tomate que echó se malogró.  Y otros que sembré yo, las orugas acabaron con las matas antes de que me diera cuenta.



En esta ocasión sembré la matita en un tiesto y la puse en un lugar dónde le dá mucho sol, tanto que a veces tengo que regar dos veces al día.   Ya pronto estarán de cosechar,  no son súper grandes, pero lo suficiente para cortarlos en ruedas.  Ahora quiero sembrar otras variedades... también en tiestos.







* La mata de berenjena luego de dar unas estupendas berenjenas,  de pronto se secó en cuestión de días.  Ayer estuve arrancando las raíces de la misma y soltando el terreno donde estaba sembrada.  Lo que encontré no me gustó para nada; dos larvas de caculos. Definitivamente los caculos se han convertido en el enemigo público número uno de mi patio.





* Y ya estamos oficialmente en otoño.  Estoy a la espera de que lleguen temperaturas más frescas y menos lluvias para comenzar otra vez a sembrar en el huerto.