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29 de septiembre de 2011

De calabazas ajenas y otras anécdotas

* Pronto voy a cosechar una calabaza ajena.  Al igual que las habas que sembró mi vecina, el bejuco de la calabaza corre realengo por varios patios.  Hay que velarlo y dirigirlo para que no vaya a donde no es bienvenido.


La que nació en mi patio está colgando de las ramas del palo de limón y hubo que ponerle una hamaca para que no se rompa el bejuco y reviente en el suelo.











* Esta es la primera vez que voy a lograr cosechar tomates que no sean de las variedades pequeñas. Anteriormentemente, tuve una mata que germinó por si misma, pero el único tomate que echó se malogró.  Y otros que sembré yo, las orugas acabaron con las matas antes de que me diera cuenta.



En esta ocasión sembré la matita en un tiesto y la puse en un lugar dónde le dá mucho sol, tanto que a veces tengo que regar dos veces al día.   Ya pronto estarán de cosechar,  no son súper grandes, pero lo suficiente para cortarlos en ruedas.  Ahora quiero sembrar otras variedades... también en tiestos.







* La mata de berenjena luego de dar unas estupendas berenjenas,  de pronto se secó en cuestión de días.  Ayer estuve arrancando las raíces de la misma y soltando el terreno donde estaba sembrada.  Lo que encontré no me gustó para nada; dos larvas de caculos. Definitivamente los caculos se han convertido en el enemigo público número uno de mi patio.





* Y ya estamos oficialmente en otoño.  Estoy a la espera de que lleguen temperaturas más frescas y menos lluvias para comenzar otra vez a sembrar en el huerto.

12 de abril de 2011

Lo que pasó con las berenjenas

Una vez me dí cuenta que los caculos se estaban comiendo las hojas de la mata de berenjenas, puse en acción mi plan.  Todas las noches, una media hora luego del atardecer, fuí a recoger con mis manos los caculos y luego echarlos en el parque que está al otro lado de mi patio.  Cada noche eran menos los que llegaban a la mata.



Asi las cosas, logré cosechar las primeras berenjenas.  Tal hazaña merecía una receta especial.  Usualmente las preparo guisadas con bacalao, pero en esta ocasión las preparé asadas y luego las majé con ajo, hierbabuena, sal, aceite de oliva y limón.  Riquísimo.

2 de abril de 2011

La invasión de los caculos


El año pasado nos dimos cuenta que unos cuantos caculos (Phyllophaga portoricensis) eran los que se estaban comiendo las hojas de la mata de guineo.  En esa ocasión decidimos esperar a que terminara la temporada y afortunadamente la mata se recuperó y dió un racimo.  

Pero este año se pasaron.  La otra noche, mientras apagamos las luces por el Planeta Tierra, fuimos al patio a ver qué es lo que se está comiendo las hojas de la mata de berenjenas (Solarum melongena) que ya tienes frutos.  

De camino nos encontramos un sapo esperando que nos fuéramos para darse un chapusón en el cacharro de agua de la coneja.



Cuando lleguamos vimos varios caculos comiendose las hojas.  Los saqué todos y no los liquidamos porque nos dió pena.  



Entonces, fuimos hasta la mata de guineos y no podíamos creer lo que vimos.  Había decenas de caculos devorandose las hojas.  Eran tantos que se podía oir el sonido al masticar las hojas.


invasión de los caculos from enid on Vimeo.


Definitivamente hay que hacer algo.  Espero que los guineos se recuperen al igual que el año pasado, pero las berenjenas... si no hago algo pronto, quizás ni las pruebe.  

De mañana en adelante le voy a dar la vuelta todas las noches para quitarle los caculos que tenga en  las hojas y quizás hasta le ponga una malla para ver si minimizo el ataque.  De regreso a la terraza vimos otra vez al sapo.  Ya se había metido en su jacussi privado.