7 de noviembre de 2011

Calabacita, calabazón ...

... estás pegada a mi corazón.

Jamás pensé que una calabaza me diera para tanto.  Aprender, inventar, sorprenderme, fotografiar, comer, compartir ...

Aunque esta mata de calabaza la sembró mi vecina, ella me permitió cosechar las que dieran para mi patio.   Ahora soy yo la que quiere sembrarlas en mi lado de la verja.  A ver como le hago, porque no puedo dejar que se rieguen por donde quiera.

Esta fue la primera que coseché y ha sido la más grande.  Creció sobre la ramas del palo de limón y hubo que hacerle una hamaca.  Todo el que probó de ella quedó encantado. 



Mi suegra hizo una tortitas que quedaron sabrosas, en parte porque la pulpa de esta calabaza es firme y no aguachosa y además, porque mi suegra las prepara muy bien.


Con las próximas que coseche, me voy a aventurar a preparar yo misma las tortitas, además de un pie y un brazo gitano.  Ya me parece sentir el olor a calabaza y canela en mi cocina.

31 de octubre de 2011

La noche que las calabazas se iluminaron en mi terraza

Hace unos cuantos años, en un mes de octubre, en mi terraza acamparon varios niños de la manada de niños escuchas a la cual pertenecía mi hijo menor.  Durante el día cada uno preparó y talló su calabaza.  Recuerdo que fue un día lluvioso y no sabíamos que hacer con tanta semillas y pulpa que sacamos de las mismas.  

Por la noche cada cual calentó su comida en una estufa de acampar, montaron una caseta enorme en la que durmieron, desenrollaron sus sleeping bags, iluminaron sus calabazas y estuvieron hablando y jugando casi toda la noche.

Esa noche apenas pude dormir, pero ellos la pasaron muy bien.  No fue hasta que se quedaron dormidos que fui en silencio y apagué las velas... para que las calabazas tambien pudieran dormir.



12 de octubre de 2011

15 y un cuarto




Esa fue la cantidad de aguacates (Persea americana) que cosechamos.  Tenemos dos palos de aguacate en nuestro patio.  Uno tiene como seis años de sembrado, el otro como cinco y esta es la primera vez que dieron aguacates.



Ambos, son producto de la semilla de algún aguacate que nos gustó y que sembramos.  Uno de mis vecinos siempre me decía "si hubiera sido de injerto hace rato que ya estarías comiendo aguacates".  Y yo siempre le contestaba, que ya no había nada que hacer, que ya estaban ahi, que no los ibamos a cortar y que esperariamos a que decidieran parir.  Y parieron!



Esta primavera pasada se llenaron de flores por primera vez y nosotros de esperanza.  El árbol más joven, frondoso y verde fue el primero en echar un aguacatito; el mismo que se cayó con la Tormenta Irene.  Por otro lado, el más raquítico fue el que dió más aguacates.  Están ricos.  Nosotros, contentos y orgullosos porque lo logramos.  

29 de septiembre de 2011

De calabazas ajenas y otras anécdotas

* Pronto voy a cosechar una calabaza ajena.  Al igual que las habas que sembró mi vecina, el bejuco de la calabaza corre realengo por varios patios.  Hay que velarlo y dirigirlo para que no vaya a donde no es bienvenido.


La que nació en mi patio está colgando de las ramas del palo de limón y hubo que ponerle una hamaca para que no se rompa el bejuco y reviente en el suelo.











* Esta es la primera vez que voy a lograr cosechar tomates que no sean de las variedades pequeñas. Anteriormentemente, tuve una mata que germinó por si misma, pero el único tomate que echó se malogró.  Y otros que sembré yo, las orugas acabaron con las matas antes de que me diera cuenta.



En esta ocasión sembré la matita en un tiesto y la puse en un lugar dónde le dá mucho sol, tanto que a veces tengo que regar dos veces al día.   Ya pronto estarán de cosechar,  no son súper grandes, pero lo suficiente para cortarlos en ruedas.  Ahora quiero sembrar otras variedades... también en tiestos.







* La mata de berenjena luego de dar unas estupendas berenjenas,  de pronto se secó en cuestión de días.  Ayer estuve arrancando las raíces de la misma y soltando el terreno donde estaba sembrada.  Lo que encontré no me gustó para nada; dos larvas de caculos. Definitivamente los caculos se han convertido en el enemigo público número uno de mi patio.





* Y ya estamos oficialmente en otoño.  Estoy a la espera de que lleguen temperaturas más frescas y menos lluvias para comenzar otra vez a sembrar en el huerto.

6 de septiembre de 2011

Mucho calor ... cactus felices


Asi están mis cactus.  Son a los que mejor les va con estos calores.  En los días que llueve mucho, los muevo a un lugar dónde no se mojen.


Son pocos los que tengo, pero confieso que cada vez que voy al jardincentro me dan deseos de traerme varios.

No sé los nombres, así que le pido a mis amigas de los blogs que las identifiquen.  Gracias!

Gymnocalycium variegado



Mammillaria

Opuntia

Graptopetalum paraguayense

Portulacaria afra

Crassula

Aloe juvenna



30 de agosto de 2011

Irene estuvo aqui

La semana pasada, la tormenta-huracán Irene pasó por Puerto Rico.  A su paso dejó más de 20 pulgadas de lluvia,  miles de personas sin servicio de agua o electricidad, ríos fuera de su cauce, derrumbes, inundaciones, carreteras intransitables, además de perdidas cuantiosas para la agricultura, los negocios y familias.

Periódico El Nuevo Día

En casa nos preparamos antes de la tormenta.  Recogimos los tereques sueltos que podían salir volando con el viento.  Amarramos el techo de madera de la terraza.  Las fresas y los cactus los pusimos dentro de la casa.  Los tiestos de las orquídeas y otros colgantes los pusimos en el suelo dentro de la jardinera.  Los tiestos pesados quedaron todos juntos en una esquina de la terraza.    Guardamos la lancha y los carros en la marquesina.  Compramos agua embotellada y nos pusimos a esperar a que llegaran los vientos de 70 mph pronosticados.

Periódico El Nuevo Día

El centro de Irene entró por el sureste de la isla como tormenta y salió por el norte como huracán categoría 1.  Donde vivo, comenzamos a sentir los vientos fuertes sostenidos cerca de las 2 de la madrugada.  De 3 a 4 de la madrugada sentimos la calma del "ojo" y luego comenzaron nuevamente los vientos fuertes en dirección contraria.  En la mañana salió el sol.  Sin embargo, durante el día comenzaron las lluvias que traía el sistema en su "cola".  Llovió hasta el otro día causando numerosos estragos.

Lluvia (pulgadas)
US National Oceanic and Atmospheric Administration

Mi familia fue afortunada.  Estuvimos sin servicio de agua y electricidad varios días y perdimos algunos alimentos.  Fuera de eso no tenemos nada que lamentar. En el patio los gandules y el limonero fueron tumbados por los vientos y lluvias.  Ya los levantamos y los amarramos.  El resto de las plantas estaban en buen estado.  Podamos varios de los árboles frutales para que el calor del sol ayude a secar la tierra mojada en exceso y además facilitar las tareas de desyerbar y abonar.

guayaba
carambola


limón

Irene siguió su viaje hacia el norte afectando la Costa Este de los Estados Unidos, incluyendo la costa de Nueva Jersey donde vive mi hermana. Gracias a Dios ella está bien y no tuvo perdidas graves.

22 de julio de 2011

El huerto este verano

Hace dos lunas llenas que preparé unos semilleros de lechugas, zucchinis, pepinillos, albahaca, perejil y cilantrillo.   Luego los transplanté a unos tiestos.  Sin embargo, no progresan.  Será el calor, el exceso de lluvia, la humedad, la falta de abono, el poco tiempo que le he dedicado al huerto, o todo a la vez.

Las lechugas, el perejil y el cilantrillo no han crecido más de dos pulgadas.  Los pepinillos y los zucchinis comenzaron muy bien, luego dejaron de crecer y se les caen las flores.


Las plantas que permanecen en buen estado son aquellas que ya estaban establecidas. A diario cosecho tomatitos,  guayabas, carambolas, ajíes dulces, pimientos y las aromáticas que no fallan.

Aunque un poco más pequeñas, aún estoy cosechando berenjenas.   Y al fin, ya germinaron todos los rizomas de turmeric que había enterrado.


Retiré las plantas de zucchinis y pepinillos, volveré a preparar otro semillero de lechugas y cuando lleguen los meses más frescos, comenzaré de nuevo con otras hortalizas.